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Aquí y Ahora 07

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La ley moral no puede ser concebida como una lista de afirmaciones o negaciones... o de interpretar en forma casuística un conjunto de principios abiertos, pensados para ayudar y orientar al hombre en su conducta.

 

Sexo y moral
 

Luís Perez Aguirre*

 

Lo que se debe hacer es proponer principios morales que orienten a la conciencia recta del individuo en cada circunstancia. Esto, evidentemente es más exigente, pero es lo único que nos da garantías de que se respeta una conducta libre y por lo tanto humana.
Esto no quiere decir que el enfoque moral deba ser indefinido y abstracto. No impide dar pautas concretas y facilitar un proceso educativo... . Los principios morales, en cuanto “direcciones de valor”, deben ser expresados de alguna manera en normas de conducta concretas, que traduzcan en la vida real los valores señalados por dichos principios.

 

Valores Morales Orientadores

 

Cuáles son los principios y los valores morales que pueden orientar al ser humano en el desarrollo de su vida sexual?

Entendemos que el principio rector de toda la moral sexual, no puede ser otro que el amor al prójimo como a sí mismo. Los demás principios serán siempre una extensión, una consecuencia, una “explicación” o una condición de aquél.

Podemos desplegar el principio del amor en estos principios (valores) más concretos y restringidos:

 

1.  Autoliberación

 

La sexualidad humana fluye libre y espontáneamente de las profundidades del ser humano. Por ello, la actividad sexual debe constituir siempre un medio de autoconfirmación y debe potenciar el desarrollo pleno de la capacidad personal de relación.

A nivel individual el control sexual debe orientarse por la convicción que mira a la construcción del amor. Se trata de evitar todo aquello que dañe a la disponibilidad de la persona para amar al prójimo o que destruya el equilibrio de la personalidad, que es también un modo de dañar a aquélla.

 

2.  Enriquecimiento del Otro

 

La sexualidad humana debe permanecer siempre como un cauce abierto para expresar la atención al otro y  el interés por su felicidad. Procura siempre que aflore lo mejor que hay en el otro; nunca lo atropella o trata de rebajar o de dominar. El copartícipe nunca debe ser reducido a “objeto” de goce egoísta, aunque se trate de un goce egoísta mutuo y consentido. El amor interpersonal nada tiene que ver con la “cosificación”. Y la relación sexual sin amor es inhumana.

 

3.  Integración en una Comunidad de Amor

 

La carga emocional de la relación sexual completa es tan impactante que, si no va integrada en una comunidad de amor profunda, caerá fácilmente en el egoísmo de un “objeto” de goce. Si la sexualidad debe ser ejercida como cauce de un amor interpersonal, ella exige en su expresión plena, un nivel de amor y compromiso: la participación y la entrega sin reservas entre las dos personas. La intensísima unidad genital debe estar integrada en una unidad personal total. Por eso “ofrecer la cama sin la mesa es un burdo engaño” (el connubium lleva consigo el convivium).

 

4.  Honradez

 

La sexualidad humana debe siempre permanecer como expresión sincera de la profundidad de la persona y de la relación existente en la pareja. Toda simulación o engaño traiciona al amor y a la integración personal como interpersonal. El amor exige franqueza. En el plano sexual se traduce con relaciones físicas que expresen de verdad lo que está en la base de ellas. El acto sexual debe ser la expresión más íntima de la comunicación profunda de dos vidas.

 

5.  Fidelidad

 

La unidad de vidas que integra y hace verdaderamente humana la unidad sexual lleva consigo una exigencia de fidelidad, de estabilidad en la relación. Esa fidelidad es la que facilita el mantenimiento y profundización de dichas relaciones, las hace y estables ante las posibles amenazas.

 

6.  Responsabilidad Social

 

Tanto los datos empíricos como los históricos indican que todas las sociedades han sentido la conveniencia de imponer ciertas restricciones a la expresión de la sexualidad en interés del bien común. Una moral sexual implica que las personas usen su capacidad sexual de forma que revele una conciencia de las implicaciones sociales de su comportamiento y que cada uno contribuya realmente a la edificación de la comunidad humana. Es evidente, entonces, que esta actitud exigirá muchas veces renunciar al bien individual a fin de promover un mayor bien de la sociedad.

 

7.  Servicio a la Vida

 

Toda expresión de la sexualidad humana debe respetar y tener en cuenta la íntima relación que existe entre los aspectos que apuntan a la “creación” de una nueva vida y a la “integración” de la propia personalidad y la de la pareja en el amor.

 

8.  Gozo

 

La expresión sexual debe dar siempre testimonio de la valoración que uno tiene del don de la vida y del misterio del amor. Nunca se convertirá en una mera sumisión pasiva al deber o un ceder desamorado ante una exigencia. Se tiene que afirmar siempre y fomentar la importancia del elemento erótico, es decir, del deseo instintivo del placer y la satisfacción. La expresión sexual humana debe reflejar siempre la apasionada y gozosa celebración de la vida.

 

Concluyendo

 

Para saber si una relación sexual es moralmente válida debemos preguntarnos si la intimidad de esa relación es autoliberadora, enriquecedora del otro, honrada, fiel, integradora en una comunidad de amor, al servicio de la vida y gozosa. Entonces por medio del sexo nos descubriremos más personas, más libres y capaces de amar al otro en forma insospechada.

No es ésta una buenísima noticia, un descubrimiento verdaderamente estimulante y liberador?

Humanizar es la función de la moral.

*Teólogo, Uruguay

 

VER – JUZGAR - ACTUAR

¿Cómo tratamos de este tema con nuestros hijos?
¿Cual es nuestra propia concepción de la moral?
¿Cómo juzgamos si un acto o comportamiento humano es moralmente lícito o ilícito?
¿Nos sentimos sometidos a reglas y normas morales rígidas preestablecidas o tenemos principios y criterios propios para el juicio moral?
¿Qué nos parece la distinción entre lo lícito y lo conveniente?
¿Qué podemos añadir a esta reflexión tan rica e importante para iluminar nuestros comportamientos y la educación de nuestros hijos?

 

 

 

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